La mayor hidroeléctrica del mundo en producción de energía

Energía hidráulica
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Itaipu produce electricidad a partir de la energía hidráulica, es decir, del aprovechamiento de la energía potencial gravitacional del agua contenida en una represa elevada. Esta energía está presente en la naturaleza y puede ser aprovechada en desniveles acentuados o cascadas.

Antes de transformarse en electricidad, la energía debe convertirse en energía cinética. El dispositivo que realiza esta transformación es la turbina. La misma consiste básicamente en una rueda provista de palas que rota al recibir la masa de agua. El último elemento de esta cadena de transformaciones es el generador, que convierte el movimiento de rotación de la turbina en energía eléctrica.

La implantación de una central hidroeléctrica en un río contempla la construcción de una barrera para represarlo, formando un lago artificial que puede tener dos funciones: acumular agua para cuando haya disminución de caudal en el río y proporcionar un desnivel para la caída del agua (aumento de la energía potencial).

En Itaipu, la barrera sirve, principalmente, para producir el desnivel necesario para el accionamiento de las turbinas, ya que su reservorio tiene un pequeño volumen en comparación al caudal del río (la central es a filo de agua).

Sin embargo, la barrera no interrumpe completamente el flujo de agua. Una parte pasa por las tomas de agua, que son la estructura para su captación y conducción a través de tuberías de presión hasta las turbinas. El resto del agua es devuelto al lecho del río por medio del vertedero, un sistema de compuertas utilizado para drenar todo el caudal que no se utiliza para la generación de energía.

En la casa de fuerza están instalados los equipos para la generación de electricidad, incluyendo las tomas de agua, tuberías de presión, el generador, las salas de Control Central (CCR), de Despacho de Carga y de control local.

La rotación de la turbina, movida por el flujo del agua, hace girar al rotor del generador, cuyo campo magnético, al desplazarse, produce la energía eléctrica.

En términos absolutos, los cinco mayores productores de energía hidroeléctrica en el mundo son China, Brasil, Canadá, Estados Unidos y Rusia. En el 2012 estos países fueron responsables por casi el 56,8% de toda la producción mundial de energía hidroeléctrica (IEA – Agencia Internacional de Energía).

La contribución de la energía hidráulica en la matriz de energía eléctrica de Brasil, de acuerdo con el Balance Energético Nacional del 2015, es aproximadamente del 63%. A pesar de la tendencia de aumento de otras fuentes debido a las restricciones socioeconómicas y ambientales de proyectos hidroeléctricos y a los avances tecnológicos en el aprovechamiento de fuentes no convencionales, todo indica que la energía hidráulica continuará siendo, por muchos años, la principal fuente generadora de energía eléctrica de Brasil.

Más allá que el mayor potencial restante pertenezca a regiones con fuertes restricciones ambientales y distantes de los principales centros consumidores, se estima que, en los próximos años, al menos el 37% de la necesidad de expansión de la capacidad de generación de energía eléctrica será de origen hídrico, de acuerdo con el Plan Decenal de Expansión 2014.

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