La energía generada por Itaipú depende directamente del monitoreo de los ríos y del clima en la Cuenca del Paraná. La previsión exacta del volumen de agua que llegará en el futuro al embalse, hace posible un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos. Las aguas de seis Estados brasileños y del Distrito Federal llegan a la Central de Itaipú.