Cada 30 de agosto se celebra el Día Internacional del Puma, fecha creada para concienciar sobre la importancia de conservar este gran felino. En el marco de esta conmemoración, ITAIPU destaca los esfuerzos institucionales para el cuidado de la especie, tanto in situ como fuera de sus hábitats naturales.

ITAIPU, a través de la División de Áreas protegidas, conserva más de 87.000 hectáreas de bosques en la Margen Derecha de la represa. Estas zonas de alta densidad boscosa conforman los remanentes del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA), una de las ecorregiones de mayor biodiversidad del continente.

Entre los animales que habitan el BAAPA se encuentra el puma concolor, el segundo mayor felino de América. También conocido como jagua pytã, este depredador clave de la cadena alimenticia utiliza los fragmentos del bosque y las áreas silvestres protegidas como refugio para desplazarse, cazar y reproducirse.
La Binacional colabora permanentemente con el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) para el monitoreo de esta especie en su área de influencia; y para el rescate y rehabilitación de los ejemplares víctima de tráfico ilegal.

Conservación en Tekotopa
En el Centro de Investigación de Animales Silvestres (CIASI) y el Sendero del Jaguareté de Tekotopa Centro Ambiental, los profesionales de la Entidad monitorean y cuidan a pumas provenientes del tráfico ilegal de especies silvestres que, al no haber desarrollado las habilidades necesarias para sobrevivir en la naturaleza, no podrán ser reintroducidos a sus ecosistemas de origen.
El cuidado diario de estos felinos se realiza bajo estrictos estándares de seguridad y respetando los protocolos establecidos para el manejo y la alimentación. Esto permite no solo proteger la integridad de los cuidadores humanos, sino también respetar la naturaleza del animal y evitar mascotizarlos.

La alimentación les es administrada a partir de dietas elaboradas por expertos, de acuerdo con sus necesidades nutricionales, su peso y su condición corporal. Además, se presenta a través de los llamados enriquecimientos ambientales, un método que se vale de los alimentos para estimular comportamientos naturales como explorar, buscar y manipular.
Todos los animales bajo cuidado humano reciben un entrenamiento especial mediante refuerzo positivo. La acción permite trabajar de manera cooperativa y realizar, por ejemplo, controles visuales, pesajes o determinados procedimientos veterinarios, sin necesidad de forzar al animal. Esta práctica reduce significativamente el estrés de las especies y favorece a su bienestar.

Asimismo, cada animal habita un espacio especialmente ambientado para responder a sus necesidades, imitando sus ambientes de origen y garantizando que los ejemplares puedan vivir plenamente el resto de sus vidas. De esta forma, se incorporan estructuras en altura, refugios, diferentes sustratos y elementos que le permitan explorar, descansar y elegir dónde permanecer.
En esta fecha conmemorativa, ITAIPU realza el valor de estos animales y promueve la prevención del tráfico ilegal de especies y la protección de sus hábitats naturales. Cada animal cumple un papel importante en la naturaleza y conservar la biodiversidad de los bosques es proteger la vida.






