Encuestadores de la Fundación Paraguaya continúan visitando las viviendas de los postulantes a las becas ITAIPU-BECAL para realizar la evaluación socioeconómica. En esta última etapa del proceso de selección, se evidencia una alta expectativa de los jóvenes, pues la ayuda económica que recibirán, en caso de ser elegidos, les permitirá seguir una carrera universitaria como premio a sus buenas calificaciones y dedicación.
Sara Bareiro (18) tiene el sueño de convertirse en una exitosa neurocirujana y retribuir a la sociedad prestando servicios en un hospital nacional. Para ello, optó por la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Asunción (UNA). La postulante, acompañada de su madre, recibió esta semana en su domicilio de Luque a una encuestadora de la Fundación Paraguaya para cumplir con el análisis socioeconómico.
“Esta beca es una gran oportunidad porque sería de gran ayuda para mí y para mi familia. La carrera en sí es bastante costosa, y son seis años en los que mis padres tendrían que estar pagando absolutamente todos mis gastos”, mencionó.
Rodeada de sus libros, apuntes y una pizarra donde registra las principales fórmulas, Sara comentó que desde enero del 2020 se encuentra estudiando en el cursillo de ingreso para las becas ITAIPU-BECAL. Si bien, tenía planeado rendir en abril del año pasado, la pandemia cambió todos sus planes y tuvo que esperar hasta el 2021 para aprobar la prueba de competencias básicas de la convocatoria.
Araceli Ortiz (19) anhela convertirse en doctora en Veterinaria (Universidad Columbia del Paraguay) y coincidió en que las becas representan una oportunidad muy importante para jóvenes sin posibilidades económicas.
“Me preparé para este momento, tengo expectativas de estudiar porque mis padres no pueden costear los gastos académicos. Para mí es un honor darle este orgullo a mis padres con mi esfuerzo en los estudios”, precisó la postulante, tras la visita de los evaluadores.
Comentó que siempre vio animales por la calle en situación deplorable y no dudó en traerlos a la casa para asistirlos hasta conseguir un hogar adoptivo. Afirmó, con gran orgullo, que será la primera universitaria de la familia.
Por su parte, Adriana Benítez (19) expresó que sus expectativas son positivas, ya que se considera merecedora de esta beca. Relató que tuvo un buen examen y la situación económica no permite que pueda solventar sus estudios. Su meta es seguir la carrera de Arquitectura, en la Universidad Columbia.
“Soy bachiller en construcciones civiles. Ojala que nos den la beca porque todos queremos estudiar, pero no todos tenemos esa posibilidad”, agregó la joven.