ITAIPU Binacional llevó adelante, el pasado jueves 10 de septiembre, un curso de meliponicultura en el Refugio Biológico de Mbaracayú, ubicado en Saltos del Guairá (Canindeyú). La instrucción estuvo dirigida a pobladores de la zona, representantes de los municipios que integran la Reserva de Biósfera ITAIPU (RBI) y trabajadores de las áreas protegidas de la Entidad.
La actividad fue organizada por ITAIPU con el apoyo de PoliLAC, iniciativa regional que promueve (en convenio con la Cooperación Alemana en Paraguay) la protección de los insectos polinizadores y de los servicios ecosistémicos que estos brindan en América Latina.

La capacitación estuvo a cargo del licenciado Carlos Escobar, representante del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Durante la mañana, se desarrollaron los contenidos teóricos sobre la biología, conservación y manejo responsable de las abejas nativas sin aguijón; mientras que, por la tarde, se desarrollaron demostraciones prácticas.
Entre las actividades realizadas, se enseñó el proceso de elaboración e instalación de trampas destinadas a la captura responsable de enjambres, como método para la obtención de nuevas colonias, además de orientaciones para su adecuado manejo dentro de la práctica de la meliponicultura.

El curso contó con una importante cantidad de participantes, quienes recibieron certificados al finalizar la jornada. La presencia de pobladores locales, representantes municipales y personal de las áreas protegidas permitió fortalecer el intercambio de conocimientos y la participación comunitaria en la conservación de la biodiversidad.

La meliponicultura constituye una herramienta importante para proteger y reproducir de manera responsable las abejas nativas sin aguijón. Estos insectos cumplen una función fundamental como polinizadores de numerosas especies vegetales y contribuyen directamente a la regeneración y conservación del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA).

Con este tipo de iniciativas, ITAIPU fortalece el vínculo entre la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental y la participación de las comunidades, promoviendo el conocimiento y la valoración de las abejas nativas y de los servicios ecosistémicos que brindan.






