Cada 2 de febrero se recuerda el Día Mundial de los Humedales, una fecha destinada a sensibilizar sobre la importancia de estos ecosistemas para la vida en el planeta. ITAIPU, a través de su División de Áreas Protegidas, reafirma su compromiso con la protección de los humedales presentes en el Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA).

Este año, la conmemoración se desarrolla bajo el lema “Los humedales y los conocimientos tradicionales: celebremos el patrimonio cultural”, destacando el rol fundamental que cumplen los saberes ancestrales en la conservación de estos ambientes y en la preservación de la identidad cultural de las comunidades que dependen de ellos.

Los humedales realizan funciones clave para la biodiversidad, la regulación hídrica y el equilibrio ambiental, constituyéndose en áreas estratégicas para la conservación de la flora y fauna nativas. Para ITAIPU, la conservación de estos ecosistemas es vital para el mantenimiento de la calidad y cantidad de agua del Embalse, materia prima para la producción de energía hidroeléctrica.

Además, son esenciales para grupos como los anfibios, ya que les proporcionan el agua y la humedad necesarias para sobrevivir, reproducirse y desarrollarse. Por ello, la conservación de estos ecosistemas es clave para mantener sus poblaciones y el equilibrio de los ecosistemas naturales.

Además, son el hogar de animales como el carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris), así como algunas especies amenazadas, como el ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), el tapir (Tapirus terrestris) y el lobito de río (Lontra longicaudis). En las áreas protegidas de ITAIPU sirven también como áreas de reproducción, alimentación y descanso para especies migratorias.

En este contexto, la Binacional realiza acciones permanentes orientadas a la protección y el monitoreo de los humedales ubicados dentro de sus reservas naturales, siendo este un Objeto de Conservación de las Áreas Protegidas. Entre estas labores se destacan los estudios de caracterización y evaluación de la vegetación, calidad de agua y sedimentos, monitoreo de anfibios y censos de aves acuáticas para conocer su estado de conservación y demostrar su importancia ecológica.

Para el seguimiento de estos ambientes, la Entidad cuenta con equipos técnicos multidisciplinarios conformados por biólogos, ingenieros ambientales, guardaparques y otros profesionales especializados, que utilizan herramientas de monitoreo ambiental, relevamientos de campo y análisis científicos. Estas acciones permiten evaluar la dinámica de los humedales y anticipar posibles impactos, contribuyendo a su conservación a largo plazo.

La conservación de los humedales plantea el desafío permanente de equilibrar el desarrollo con la protección del ambiente. En este sentido, ITAIPU trabaja para compatibilizar el aprovechamiento responsable de los recursos naturales con la preservación de ecosistemas frágiles, entendiendo que el desarrollo sostenible solo es posible si se garantiza la conservación de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos que brindan los humedales.






