Padres, docentes, estudiantes y exalumnos expresaron su emoción y orgullo por las remozadas instalaciones del Colegio Nacional de la Capital (CNC), cuyas mejoras fueron realizadas con financiamiento de ITAIPU. En la víspera, el presidente de la República, Santiago Peña, encabezó el acto de inauguración en la histórica casa de estudios de Asunción.
Los testimonios de los entrevistados coincidieron en destacar el “antes y después” que marca esta intervención. Señalaron que será recordada por generaciones como un hito en la historia de una de las instituciones insignia de la educación paraguaya.

Cristina Laporta, madre de una estudiante de octavo grado, valoró la oportunidad que representa este nuevo comienzo para su hija, tras el traslado desde otra institución.

“Estamos enamorados de este colegio. Es el primer año que inscribo a mi hija aquí y me siento muy orgullosa y agradecida por todas las inversiones que se están realizando. Es un comienzo de vida nuevo”, expresó emocionada.
Asimismo, Diana Gómez, madre de un alumno que se incorpora al séptimo grado tras provenir del sector privado, destacó la calidad de la infraestructura.

“Estoy gratamente sorprendida. Como familia estamos felices con la decisión. El Gobierno hace muy bien en invertir en educación, que es la base del progreso”, señaló.

El profesor de Ciencias Sociales, Juan Carlos Vallejos, con 24 años de trayectoria en la institución, valoró el impacto de las mejoras. “Es un cambio total. Estamos muy contentos y confiados en que esto nos permitirá construir un mejor futuro, trabajando todos juntos”, expresó.

Por su parte, Óscar Román, presidente de la Asociación de Exalumnos del CNC (organización que se acerca a sus 43 años de trayectoria) destacó el valor simbólico de la obra. “Es un día que nos hace revivir nuestra juventud, nuestras anécdotas. Se acelera el corazón. Siento que se está haciendo justicia con una institución que dio tanto al país y que hoy vuelve al lugar que merece. Solo queda agradecer a ITAIPU y al Gobierno del Paraguay”, manifestó.

Armando Invernizzi, padre de un estudiante y exalumno de la institución, resaltó el sentido de pertenencia que genera el CNC. “Este colegio tiene historia, presente y futuro. Para nosotros, es un orgullo que nuestros hijos formen parte. No hay otro igual; la pasión y el amor que uno desarrolla por esta institución son únicos”, afirmó.
Aprovechar al máximo
Ricardo Pereira, integrante de la tradicional bandalisa del CNC, compartió sentimientos encontrados en su último año escolar. “Me siento feliz y a la vez nostálgico, porque es mi último año, pero voy a poder disfrutar de estas instalaciones. Cuando vimos el video en el polideportivo, se me puso la piel de gallina. Estoy muy feliz y creo que todos vamos a dar lo mejor para que la bandalisa siga siendo la mejor del Paraguay”, afirmó.

A su vez, la estudiante Johana Pedrozo, del noveno grado, expresó su entusiasmo por formar parte de la emblemática casa de estudios y por los años venideros. “Era un colegio al que siempre quise entrar. Me hace mucha ilusión. Me encantan las canchas y todo lo que se hizo. Mis tíos estudiaron aquí y siempre me hablaron de lo increíble que es”, comentó.

Con esta obra, el Gobierno del Paraguay, con apoyo de ITAIPU, reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la infraestructura educativa y la mejora de la calidad de la enseñanza en el país.






