Líder mundial en generación de energía limpia y renovable

Institucional
Se cumplen 56 años de la firma del Acta de Yguazú, documento que sentó las bases para crear ITAIPU
Tamaño de la letra
22/06/2022

Después de tres días de entrevistas de carácter personal, y otras con la presencia de miembros de sus respectivas delegaciones, el 22 de junio de 1966, los ministros de Relaciones Exteriores del Paraguay, doctor Raúl Sapena Pastor y del Brasil, general Juracy de Magalhães, arribaron a un acuerdo en la ciudad de Foz de Yguazú. En esa fecha, 56 años atrás, suscribieron la declaración conjunta conocida como el Acta de Foz de Yguazú, documento que se convirtió en el punto de partida para edificar la Central Hidroeléctrica ITAIPU.

Siete años después de ese acontecimiento, ambos países firmaron el Tratado de ITAIPU, en cuyo preámbulo incorporó el Acta de Foz de Yguazú, y se constituyó en el instrumento legal eficaz para el aprovechamiento hidroeléctrico conjunto del río Paraná. En mayo de 1974 fue creada la Entidad Binacional ITAIPU para gerenciar la construcción de la usina hidroeléctrica más grande del mundo y el inicio efectivo de las obras se concretó en enero de 1975.

El encuentro diplomático de 1966 tenía como fin fortalecer las relaciones bilaterales, considerando las divergencias limítrofes que existían en aquella época. El acta ayudó a subsanar las discrepancias y plasmó el deseo de “reafirmar la tradicional amistad entre los dos pueblos hermanos”.

Además, el instrumento dejó constancia que los cancilleres “expresaron el vivo deseo de superar, dentro de un mismo espíritu de buena voluntad y de concordia, cualesquiera dificultades o problemas, encontrándoles soluciones compatibles con los intereses de ambas naciones”.

Por tal motivo, en el Acta de Yguazú se proclamó “la disposición de sus respectivos Gobiernos de proceder, de común acuerdo, al estudio y evaluación de las posibilidades económicas, en particular de los recursos hidráulicos, pertenecientes en condominio a los dos países, del Salto del Guairá o Salto Grande de las Siete Caídas”.

Con la firma de aquel histórico acuerdo se dio inicio al estudio para la construcción de la mayor productora de energía hidroeléctrica del mundo. Edificada por paraguayos y brasileños, la Central Hidroeléctrica ITAIPU se convirtió en una de las siete maravillas de la ingeniería moderna del planeta.

ITAIPU conmemora hoy la firma del documento que se constituye en la piedra angular para la construcción de la represa, símbolo del trabajo conjunto de dos pueblos hermanos.