ITAIPU Binacional, a través de la Superintendencia de Gestión Ambiental, está llevando adelante la actualización de los planes de manejo de las áreas protegidas, pues los mismos fenecen en el presente año. Estos planes de manejo son un instrumento fundamental para el manejo y gestión de cada área protegida que tiene la Entidad, dado que establecen la misión, visión y objetivos estratégicos, los cuales permiten dirigir las actividades.
Cada área protegida de ITAIPU presenta características particulares y vocación distinta, por lo que requiere un plan de manejo específico, explicó Víctor Martínez, profesional de la División de Áreas Protegidas de la Entidad. Este documento puede tener una vigencia de 5 a 10 años, dependiendo de cómo se gestione, ya que algunas estrategias precisan un plazo determinado.
Agregó que en lo que se refiere a las áreas protegidas de ITAIPU Binacional, se desarrollan por 5 años. Además, la durabilidad del plan posibilita verificar si los objetivos fueron alcanzados, en qué puntos mejorar y que otras iniciativas impulsar.
“Los objetivos, las estrategias, las amenazas, las acciones y el presupuesto que se quiera destinar; todo eso se plasma en el plan, que es el reglamento que el área protegida debe seguir”, detalló Martínez.
Añadió que cada plan de manejo está dividido en programas y subprogramas (programa de conservación, de protección, operaciones, etc.), permitiendo organizar las acciones y actividades a realizarse durante el periodo de vigencia del plan de manejo. Muchas de las actividades son cotidianas, pero hay otras que se tienen que planificar en un plazo de tiempo, como es el caso de las obras de infraestructura.
Por normativa del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), cada área protegida debe contar con un plan de manejo aprobado. En ese sentido, ITAIPU está emprendiendo la tercera actualización de sus planes y los nuevos estarán vigentes por los próximos cinco años (2022 – 2026), detalló el especialista.
“En este proceso de actualización evaluamos las acciones que se tomaron en los cinco años anteriores y vemos cómo mejorar para el próximo período. Así, cada lustro se va aprendiendo lecciones y vamos ajustando”, expresó Martínez.
El profesional remarcó que ITAIPU cuenta con ocho áreas protegidas, algunas con características y vocación similares. Por ejemplo, la Reserva Natural Tatí Yupí y el Refugio Biológico de Mbaracayú actualmente tienen vocación turística.
Martínez indicó que la fase de actualización está por concluir, tras meses de encuentros y talleres en los que se analizaron las prioridades y actividades que se darán a los diferentes entornos. Ahora solo resta hacer algunos ajustes, actualizar los datos biogeograficos y la redacción final de los planes. Los mismos entrarán en vigencia desde enero de 2022 y se estima remitirlos al MADES para su aprobación antes de fin de año.