Itaipu Binacional y la Municipalidad de Hernandarias encauzan un trabajo interinstitucional para impulsar un plan de asistencia integral a adultos mayores de diferentes comunidades del distrito, el más cercano dentro del área de influencia de la entidad.
El programa se canaliza a través de la Dirección de Asistencia a la Tercera Edad de la comuna de Hernandarias y consiste en documentación, gestión de pensión, asistencia para la tercera edad y entretenimiento.
Actualmente se está realizando el censo de los abuelos y abuelas de todos los barrios de la ciudad de Hernandarias y sus localidades rurales. A esto se suman las actividades recreativas que se realizan los días martes y jueves con el apoyo de Itaipu, en el Refugio Biológico Tati Yupi, que incluye almuerzo, caminata, entretenimiento cultural y visita a la represa. El programa proseguirá hasta el próximo 5 de mayo, generando mucho ánimo y alegría en la población beneficiará.
Paola Mendieta, de la Dirección de Turismo y Acción Social de la Municipalidad de Hernandarias, una de las responsables de la ejecución del plan cumplir, explicó que primordialmente se apunta a defender los valores humanos y superación de prejuicios y exclusiones injustas en la percepción social sobre adultos mayores.
Comentó que los beneficiarios casi todos son oriundos de la ciudad de Hernandarias, pero que sin embargo la mayoría de ellos, por primera vez, la oportunidad de conocer Itaipu y sus centros recreativos, varios de ellos recuerdan con nostalgia el antiguo Puerto Tacurú Pucú cuando vuelven a ver el río Paraná en las inmediaciones de la Represa, según refirió.
Reveló que los trabajos lo hacen por barrio, con los familiares, a quienes también se les vincula en la asistencia a los adultos mayores a través de charlas y visitas. Resaltó que las excursiones les gusta muchísimo a los abuelitos, y que a ellos se suman familiares.
“Pretendemos que de a poco los adultos mayores tomen como cultura recrearse y conocer los hermosos lugares que tenemos en la zona, con el apoyo de sus familiares”, dijo.
También señaló que “no es fácil convencer a veces a los familiares y a los propios abuelitos y abuelitas que moverse de casa, emprender recorridos, conocer a nuevas personas, conseguir amistades, es un derecho de cada uno”.
El programa se basa en los derechos del adulto mayor
En esta primera etapa del proyecto, se realizan las visitas a Itaipu, luego un almuerzo y recorrido por el refugio Biológico Tatí Yupí, que se desarrollan los martes y jueves con un grupo de 100 personas entre abuelitos y familiares.
Ya se concretaron cuatro viajes, lo que implica un beneficio a 500 personas, agenda que concluirá el próximo 05 de mayo, en coincidencia con el “Día Internacional de los Adultos Mayores”. Luego el proyecto de asistencia continuará en otras áreas para la vida digna de los adultos mayores.
Derlis Benítez, de la dirección de Adultos Mayores de la Municipalidad de Hernandarias, explicó que lo más urgente en estos momentos es que los adultos mayores cobren sus beneficios que les debe otorgar el Gobierno central.
“Lo que hacemos en la Municipalidad es gestionarles los documentos y viabilizarles los tramites”, dijo al anunciar que en Hernandarias se tiene una cantidad llamativa de personas adultas que deben ser atendidas y que se espera la realización del censo oficial, las evaluaciones y la adjudicación de los beneficios.
Por primera vez, siempre con el apoyo de Itaipu, se llevan adelante las tareas de recreación para estos compatriotas de todo el distrito de Hernandarias”.
Testimonio de abuelitos y abuelitas
Juan Bautista López, del Barrio San Carlos, oriundo del Chaco, dijo que llegó al Alto Paraná en 1974 radicándose en Hernandarias, pero nunca conoció Tatí Yupí como refugio biológico, si cuando antes era un antiguo puerto embarcadero de los obrajes. “Estas regiones deben ser cuidadas, porque así era la selva verde y hermosa antiguamente”, dijo.
Isidro Ferreira, del Hogar de ancianos de Hernandarias, es oriundo de Santa Rosa del Aguaray y radicado en Hernandarias centro, manifestó que con estas actividades se rompe la monotonía y se conocen para hacer nuevos amigos. Recordó que también tienen derecho a la recreación, al paseo, a escuchar música y por qué no, también trabajar. “Podemos todavía hacer muchas cosas con los más jóvenes”, enfatizó.
Felix Cantalicio Benítez, del Barrio Vella Vista, con sus 82 años imagina volver en los próximos días,