Se desarrolla hasta hoy la Cumbre de Líderes del Pacto Global de las Naciones Unidas, que en su edición 2022 tiene como lema “El Mundo que Queremos”. El encuentro convoca a referentes y partes interesadas de la ONU, así como a representantes de gobiernos, empresas, de la sociedad civil y de las redes locales del Pacto Global. El objetivo es hacer un balance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y presentar ejemplos innovadores.
ITAIPU Binacional marcó presencia en la jornada de ayer, con la participación de la Dra. María Antonia Gwynn, miembro del Consejo de Administración, quien formó parte del Plenario Regional de América Latina. La consejera presentó a ITAIPU como un caso exitoso de alianza entre dos países limítrofes para aprovechar un curso de agua internacional y generar energía eléctrica con responsabilidad socioambiental. Apuntó que, desde los inicios del emprendimiento, uno de los pilares de la Binacional es el compromiso social y ambiental para el desarrollo sostenible.
“Siendo el agua la materia prima de ITAIPU para su producción energética, un recurso natural tan valioso, y existiendo conciencia sobre la interdependencia del ecosistema terrestre con los cursos de agua, fue natural que la Entidad desde sus inicios contemple estos planes”, comentó.
Explicó que la Binacional ya contaba con un Plan Básico para Conservación del Medio Ambiente en 1975, a menos de un año de constitución de sus autoridades. En 1982 se aprobó el Plan Director del Área del Embalse, que contemplaba el monitoreo de las obras y del embalse, pero que ya entonces consideró acciones fundamentales como reforestaciones, climatología y saneamiento, agregó.
En el 2000 la Entidad elaboró el Plan Director de Gestión Ambiental, el cual estableció que la conservación de las condiciones ambientales será objeto de atención permanente, y en el 2005 ambos países firmaron las notas reversales, reforzando así el compromiso social y ambiental de la Binacional, detalló la consejera.
Enfatizó que en el 2020 se actualizó este Plan Director de Gestión Ambiental y se remarcó como uno de sus fines el de conservar, recuperar y restaurar la biodiversidad; al igual que aprovechar los recursos naturales de una manera racional y sostenible, valorizando los servicios ecosistémicos y promoviendo el desarrollo socioeconómico del área de contribución hídrica incremental al embalse de ITAIPU.
ITAIPU Preserva
Entre los principales emprendimientos, la consejera expuso el Proyecto ITAIPU Preserva, la mayor iniciativa de restauración ecológica del Paraguay y, al mismo tiempo, una de las acciones de este campo más importantes a nivel mundial realizadas por una central hidroeléctrica. Este proyecto inició en el 2015 y apunta a recuperar 2.300 hectáreas de áreas degradadas existentes en la franja de protección del embalse de ITAIPU, precisó.
Las actividades consisten en la reforestación exclusivamente con especies forestales y frutales nativas, autóctonas de la región. Destacó que hoy casi tres millones de árboles de especies nativas forestales y frutales se encuentran en crecimiento y bajo cuidados, lo cual es crucial para la recomposición de la vegetación nativa del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA).
“El proyecto contribuye a la mitigación mediante la captura de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera. Gracias a ITAIPU Preserva se retendrán 568,7 toneladas de carbono equivalente por hectárea en los próximos 30 años”, aseveró Gwynn.
Acotó que esta acción contribuye a la resiliencia de los ecosistemas naturales y se recuperan otros servicios ambientales que brindan los bosques como mejoramiento de la calidad de aire, protección del suelo, reducción de sedimentación en los cauces hídricos, captura y mejoramiento de la infiltración del agua de lluvia. Asimismo, la integrante del Consejo de Administración puntualizó que tiene sus beneficios sociales y hasta económicos, ya que promueve la investigación y otorga una fuente de trabajo para 250 personas de forma directa (500 indirectamente).
Cooperación regional
En cuanto a la pregunta sobre cómo ve el futuro en la conservación de los recursos naturales en Sudamérica, la consejera respondió que la cooperación es el principio rector para que exista una utilización equitativa y razonable de los recursos y no se ocasionen daños al ambiente. Diferentes convenciones internacionales, así como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) han plasmado estos principios para la conservación y armoniosa utilización de recursos naturales compartidos o transfronterizos, añadió.
“El desarrollo sostenible es aquel que permita satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer a aquellas de las futuras generaciones. El compromiso para lograr esto involucra a más de un actor, públicos y privados, estatales y no estatales”, remarcó la consejera.
Consideró que en Sudamérica se debe continuar con los principios de cooperación y fortalecer los lazos de integración, puesto que cuanto más escaso sea un recurso, más difícil será satisfacer las crecientes demandas de las necesidades derivadas de estos recursos.
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), alrededor del 60% de la vida terrestre mundial y especies marinas y de agua dulce se encuentran en América Latina y el Caribe. Proteger la biodiversidad de la región es clave para cumplir con los objetivos climáticos globales, y las empresas han aumentado esta conciencia a través del desarrollo de acciones y proyectos relevantes en diferentes países.