Organizaciones sostienen que energía e integración deben favorecer a los pueblos

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Organizaciones sociales de Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay se reunieron el martes 28 de junio en el local del Comité Olímpico Paraguayo en el marco del MERCOSUR Social, paralelo al “XLI Cumbre del Mercado Común del Sur” que reúne a mandatarios y autoridades en el local de la Conmebol.

“El objetivo del MERCOSUR Social es fortalecer los procesos de integración desde los movimientos y organizaciones sociales. Es decir, dale un énfasis de comunicación, interrelación y articulación entre las organizaciones, apostando a la integración desde ese punto de vista, saltando las formalidades y las trabajas de lo que es la integración a partir de los gobiernos”, explicó Hugo Ferreira, coordinador general de la Cumbre Social del MERCOSUR.

“Son 18 mesas de trabajo; alrededor de 50 organizaciones del extranjero y 50 organizaciones de Paraguay. Las discusiones en cada mesa están funcionando. Concluye al medio día del miércoles 29, para luego ir al encuentro de los presidentes en el Parque Ñu Guasu”, explicó.

En la mesa de “Soberanía e integración” se realizó un conversatorio que se basó en la soberanía energética, donde se colocó especialmente el caso de la Itaipu Binacional. Ricardo Canese, coordinador de la Comisión de Entes Binacionales Hidroeléctricos de Paraguay, Magui Balbuena, de la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas y Campesinas (CONAMURI); Robson Formica del Movimiento de Afectados por Hidroeléctricas de Brasil (MAB); Beberly Keen de Jubileo Sur; Julio Martínez de la comunidad Esperanza, de Canindeyu; Carlos González, ex trabajador de Itaipu, participaron de la mesa en dónde se abordó el “pasivo ambiental de las hidroeléctricas”.

“Es necesario trabajar a partir del concepto de que la integración energética beneficia al Paraguay y a todos los países. Es la suma de “gana-gana”, porque todos ganamos. Los países ganan y sus pueblos ganan. Con la integración, Brasil, Uruguay, Argentina y Paraguay gana”, sostuvo Canese al tiempo de recordar que hasta hoy no se concretó la venta de energía al Uruguay porque la Argentina debe efectivizar que a través de sus líneas pueda transmitirse la energía.

En cuanto a Itaipu, sostuvo que existen dos aspectos fundamentales. “Por un lado, que en el caso de Itaipu, la energía vertida en el vertedero representa trabajo y oportunidad para un millón y doscientas mil personas en el valor y además puede servir para resarcir el histórico pasivo ambiental. Por otro lado, es importante insistir en el modelo de la integración como modelo de beneficio para el pueblo y en ese sentido, la Itaipu Binacional ha aceptado una mesa de diálogo y habrá que seguir en esa línea de trabajo”, explicó.

Los representantes de todas y cada una de las organizaciones que intervinieron en el debate sostuvieron que la integración debe necesariamente traducirse en beneficios para el pueblo, y no para grandes empresas creadas para hacer uso del beneficio producido con recursos naturales de los pueblos como lo es el agua, en el caso de las hidroeléctricas.

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