Seis entidades de beneficencia del Alto Paraná recibieron donaciones, como producto de la Campaña de uso del Software Libre implementada por Itaipu Binacional. El acto de entrega del certificado de donación se realizó en las oficinas de Itaipu, en Hernandarias, el miércoles 6 de julio.
A la fecha, unos 155 equipos de la entidad, han migrado a este software. La entidad ha dejado de pagar por la licencia más de 100 millones de guaraníes, que serán direccionados –a partir de ahora- íntegramente a fortalecer a 8 entidades de beneficencia del país. La meta es llegar a destinar a actividades solidarias, los 81 mil dólares anualmente, que la Itaipu paga por la compra del software comercial.
Luego de la presentación detallada del avance de la “Campaña de incremento de uso del Software Libre”, los representantes de las entidades sociales recibieron el aporte simbólico por parte del Director General de Itaipu, Gustavo Codas. Asimismo, los empleados adheridos a esta campaña, también recibieron un reconocimiento por la actitud solidaria asumida.
Gustavo Codas explicó que la acción que se lleva adelante es un compromiso que sigue la orientación del Gobierno Nacional y de la Dirección General de Itaipu, de manera binacional
Recordó que cuando el Superintendente de Informática, Hugo Díaz Lavigne, planteó la posibilidad, le pareció muy importante apoyar por varios motivos. Destacó entre ellos, el cambio cultural que se logrará, la defensa de la democracia y de las sociedades libres y el aporte económico que se brindará a instituciones que trabajan por la comunidad.
“Cuando la Superintendencia de Informática, planteó esta acción, me pareció muy importante. En primer lugar, porque se trata de un cambio cultural. Nosotros fuimos alfabetizados en informática por un monopolio internacional que aprovecha esa situación, para sus propios intereses de lucro y de control de los mercados”, explicó Codas.
“Nosotros también tenemos que desmonopolizar las tecnologías. Este cambio es un cambio por sobre todo de cada individuo, que opta por ampliar sus horizontes de alfabetización informático. Es necesario para la propia sociedad y para el avance de la misma”, indicó Codas, al tiempo de considerar como un desafío el proyecto emprendido por la Itaipu.
Con la campaña del Software Libre, la Itaipu Binacional está desarrollando sus capacidades profesionales en un área clave como es el de la tecnología de la información y comunicación, según expresó el Director.
Respecto a la tercera dimensión, destacó la importancia de la migración por parte de los empleados, ya que con esta campaña, se busca dar otra finalidad a los lucros generados por un régimen monopólico.
“Hay mucho por hacer. Apenas un 8 por ciento de migración existe hasta este momento. Tenemos mucho camino por andar. Sería importante que los trabajadores y trabajadoras conversen entre sí sobre la conveniencia, para incorporarse a esta iniciativa”.
Finalmente, resaltó que la campaña del uso del Software Libre, con el eslogan “Soy libre, soy solidario”, favorecerá enormemente a la democracia del país y a nivel internacional, a la empresa en sí y a la sociedad, mediante las obras sociales que se estarán apoyando.
Inversión de 81 mil dólares
Lo que hace el movimiento del Software Libre es re colocar un ambiente de libertad de opciones. Conforme a los datos de la Superintendencia de Informática, la Itaipu Binacional invierte en la compra de software comercial unos 81 mil dólares anualmente. La “Campaña del uso del Software Libre de Itaipu” pretende que el monto mencionado sea destinado –íntegramente- a actividades solidarias. Dependerá de quienes opten por el cambio, ya que una vez migrado, automáticamente el empleado colabora con una institución de beneficencia de su elección.
Instituciones beneficiadas
Itaipu Binacional, a través de la Campaña de uso del Software Libre, estará trabajando en convenio con 8 instituciones, en esta primera etapa.
Entre las entidades figuran: Aldea S.O.S, Fundación DEQUENÍ (18), Instituto Antonio Próvolo de San Lorenzo (15), Centro Cultural Tacurú Pucú (18), de Hernandarias; Instituto Antonio Próvolo de Ciudad del Este (33), Fundación Santo Domingo (15), Hogar de Niños Bethel y Hogar Niño Feliz, todos de Ciudad del Este.
Cada una de las instituciones mencionadas irá recibiendo más aportes a partir de la decisión de los empleados de la Binacional de migrar al Software Libre y de la opción que el mismo realice para donar el costo del software propietario a la entidad que indique.
Futuro del Software Libre está en cada uno
El superintendente de Informática, Hugo Díaz Lavigne, tuvo a su cargo la presentación del avance de los trabajos y el objetivo de la campaña iniciada hace 9 meses. En ese contexto, afirmó que existen alternativas que se pueden trabajar con programas que son libres y gratuitos con un poco de esfuerzo y difusión.
Recalcó que “el futuro del Software Libre está en nosotros y en toda la comunidad. Si nosotros le damos el apoyo el futuro va a ser más importante. Tenemos que aprender a vivir con herramientas diferentes. Tenemos que convivir con diferentes ambientes”, dijo.
Reiteró que el proyecto en Itaipu se basa en que los empleados opten por dejar de usar un programa que cuesta 500 dólares y utilicen un programa que es libre y que no cuesta nada.
“A cambio de esa decisión, el empleado dona ese dinero a una de las instituciones sin fines de lucro. Es una decisión neta del empleado. Si él opta, va a estar donando 80 dólares por año a una institución”, señaló.
Actualmente en Itaipu existen unos 155 equipos que ya pasaron a esta herramienta libre. Esta cantidad representa a un 8 por ciento de la totalidad de equipos que existen en la Entidad, conforme el detalle presentado por el Superintendente.
Díaz Lavigne agregó que “el dinero que se paga por la licencia es un gasto que se deja de hacer y es transferido a las instituciones. Para nosotros en informática es interesante porque se nos abre un camino de competencia, ya que tenemos varios programas que podemos usar para un mismo efecto”.
Acto cultural
La actividad que se llevó a cabo en el salón Paraguay, culminó con la presentación artística de integrantes del Centro Cultural Tacurú Pucú de Hernandarias, en la planta baja del Centro de Recepción de Visitas. Un grupo de jóvenes, de varones y mujeres, interpretaron danzas folclóricas, además exaltaron la identidad cultural con una declamación relacionada a la Independencia Nacional.
Testimonios de beneficiarios
“Fe en el trabajo realizado”
Gloria Villalba de Calonga, presidenta del Centro Cultural Tacurú Pucú de Hernandarias, agradeció por las donaciones recibidas. Dijo que “es un maravilloso regalo, ya que con esto, se demuestra la fe en el trabajo realizado”.
Comentó que la institución a su cargo es una entidad sin fines de lucro y trabaja por la difusión de la cultura desde hace 7 años. El objetivo del Centro es rescatar, preservar y difundir la cultura paraguaya. Dijo que directamente unas 250 familias están involucradas en las actividades.
“Gracias a Dios, con este aporte vamos a estar renovando los trajes de nuestros niños. Que Dios le bendiga a la gente que ha aportado y que está teniendo fe en nuestro trabajo cultural”, señaló.
“La comunidad se está abriendo”
Yolanda Escobar de Alegre, de la Fundación Santo Domingo de Ciudad del Este, dijo estar muy contenta por la apertura que existe en la comunidad, en lo que respecta a la parte social.
Manifestó que la Fundación Santo Domingo tiene albergados unos 60 niños y niñas. Los mismos reciben asistencia permanente integral que va desde la educación, techo, salud hasta el calor y el cariño de la gente que les visita.
“Este aporte de la Itaipu Binacional es muy importante. La sensibilidad que demuestran con este gesto, los empleados, es valorable desde todo punto de vista. Es importante que se abran y que tengan ese sentido de solidaridad, por el bien común de la sociedad. Eso hace mucha falta en nuestro medio”, indicó la presidenta de la Fundación.
“Es la primera vez”
Celsa Fernández, del Hogar Niño Feliz, también de Ciudad del Este, expresó su satisfacción al ser incluido dentro de las entidades que serán beneficiadas con la campaña de Itaipu.
“Estoy muy contenta. Es la primera vez que estamos recibiendo una donación como esta. Hace 20 años que estamos llevando a pulmón este trabajo. Agradezco de corazón, y le pido a Dios que bendiga a todos los funcionarios de Itaipu por las donaciones”.
El Hogar Niño Feliz está ubicado en el barrio San Miguel de Ciudad del Este, en la rivera del Río Paraná. Actualmente alberga a unos 14 niños huérfanos de padre y madre, y a varios otros niños abandonados o que son derivados por la Fiscalía. Los niños reciben educación desde el jardín hasta el sexto grado. El Hogar cuenta con profesores que trabajan ad honorem.
“Será de mucha ayuda”
La religiosa Patricia Ruiz del Instituto Antonio Próvolo de Ciudad del Este dio gracias a Dios por las donaciones recibidas. Aseguró que será de mucha ayuda, ya que el Instituto cuenta con 273 alumnos con capacidades auditivas diferentes y otras afecciones. De esta cantidad, unos 25 niños -de escasos recursos- permanecen en el colegio de lunes a viernes.
“Doy gracias a Dios por estas donaciones. Siempre encontramos personas de buen corazón, como en este caso, los funcionarios de Itaipu. Con esta acción le están dando un ejemplo a toda la ciudadanía. Confío que va a ser aún mayor, más funcionarios van a ayudarnos”, afirmó con un tono optimista.
“Calidad de vida mejor”
Antonio Rodríguez, del Hogar de Niños y Niñas Bethel, de Ciudad del Este, confesó estar muy feliz por las donaciones.
“Recibimos con mucho beneplácito estas donaciones. Contamos con 40 niños y estamos apuntando a la excelencia para poder desarrollarle a ellos humanamente y mejorar su calidad de vida”.
Comentó que “existen niños en el Hogar que aún no tienen libros, ni zapatos y menos las indumentarias”. En ese sentido, reiteró los agradecimientos a la Itaipu y aseguró que la donación recibida será invertida en los estudios.
“Sanear una imagen dañada”
Por su parte, el empleado Venancio Ramón Ortíz, comentó que le tocó acompañar este proceso desde el inicio. Explicó que sabía que el cambio derivaba de una decisión del país, del alto g