Con un recuento positivo, los jóvenes becados de Itaipu (de Alto Paraná) culminaron la campaña de mingas ambientales, el sábado 23 de julio, recorriendo siete barrios de Asunción y cumpliendo una agenda cultural de gran valor patriótico.
La jornada se desarrolló desde tempranas horas a partir de una reunión de coordinación en el local de la Asociación Mutual de Empleados de Itaipu en Asunción y luego la movilización desde el comando logístico.
El programa se cumplió con la visita casa por casa en siete barrios de Asunción, hasta el medio día. Luego del almuerzo, los becados tuvieron la oportunidad de visitar el museo militar del Ministerio de Defensa Nacional y participar de una excursión al sitio histórico Vapor Cue, ubicado en el municipio de Caraguatay, departamento de Cordillera. Ya en horas de la noche la jornada se coronó con una cena y el esperado recorrido en la Expo.
La visita a los lugares históricos se realizó para dar un doble sentido a la minga, de sumar el servicio voluntario de concienciación ciudadana a un componente cultural, según indicó Julio Riquelme, uno de los coordinadores de los becarios. El mismo señaló que “se percibió mucho entusiasmo en los jóvenes, ya que en la reunión interinstitucional -que se tuvo con los otros sectores- se ha manifestado mucha satisfacción por el trabajo realizado en todo el país”. Para el efecto se ha movilizado a más de 3.500 becados que han dado soporte, para que a la fecha se tenga un resultado altamente satisfactorio.
“Los jóvenes quieren seguir con este trabajo, pues son chicos que están motivados por lo que hacen y los resultados se reflejan en la merma de los índices de infestación. Según la evaluación que se hizo esperamos un próximo verano sin demasiados sobresaltos en relación al dengue”, expresó.
Indicó que es el momento de dar el agradecimiento y reconocimiento, a los diferentes sectores de la Itaipu Binacional que han apoyado el trabajo que exigió mucho esfuerzo coordinado, por la magnitud de los requerimientos operativos en cuanto a movilización, partiendo de la convocatoria, transporte, la capacitación, entre otros varios aspectos.
Riquelme aseveró en cada casa donde han llegado los jóvenes, quedó el mensaje instalado y que Itaipu previó recursos para que se sigan haciendo trabajos, pero en forma más focalizados.
Jorge Alcaraz, uno de los coordinadores del trabajo conjunto, calificó que este tipo de emprendimiento es único en la historia del país, donde realmente se está haciendo el retorno social y que de alguna manera hay que tratar de fortalecer.
“Esto es solo un principio, un pequeño plan piloto, ahora estamos diseñando con los compañeros otras propuestas para trabajar con los jóvenes que están recibiendo becas de Itaipu, quienes desde ya están insistiendo que la iniciativa continúe”.
Agregó que esto se quiere derivar al sector social, salud, medio ambiente, para el cual se está generando propuestas que se quieren dispensar en diferentes tipos de acciones y que los jóvenes trabajen en el ámbito cultural, principalmente en la reactivación de plazas, no solamente en el aspecto estético, sino la generación de actividades sociales en medio de las mismas.
“Las mingas ambientales nos dieron la base de que es posible, de que se puede”, afirmó.
Este tipo de trabajo social les abre a los jóvenes los ojos para ver el otro lado del país, porque quizás en las universidades y ciudades “tenemos la visión un poco cerrada, al enfocarnos solamente en nuestros problemas y cuando nos abrimos hacia el país y a la sociedad vemos que somos útiles y necesarios. Es eso lo que queremos despertar en los jóvenes, se formó un equipo de becados muy dinámico, muy fuerte del Alto Paraná.
Ariana Bernal, responsable del Centro Nacional de Operaciones de Emergencia de la Cruz Roja, manifestó que un grupo de 14 personas de la institución se acoplaron al trabajo de becados en esta jornada, como parte del apoyo que ya venían desarrollando con la coordinación interinstitucional.
Mencionó que el aporte del equipo de la Cruz Roja a la minga ambiental es más que nada apoyar en todo lo concierne a la campaña, al cual desde hace dos meses se sumaron entre trabajos de limpieza y sensibilización casa por casa, a nivel de las filiales y sub filiales de la institución.
La mayoría de los voluntarios de la Cruz Roja son del Departamento de Juventud, que de esta manera dejan su grano de arena en este desafío que en mucho depende de la ciudadanía, según manifestó la referente.
“Creo que la concienciación que debe tener la ciudadanía debería empezar desde la casa, no solamente esperar que las instituciones no gubernamentales, voluntarios, lleguen a los domicilios para hacer algo, pues es una lucha de todos”.
En cuanto los resultados, comentó que en algunos casos las mingas ambientales influyeron para que la ciudadanía asuma con mayor responsabilidad el reto y que en algunas comunidades tuvieron efectos bastante positivos, al lograrse que ellas mismas se organicen para ocuparse de la situación y establecer ciertos periodos de mingas, lo cual ayudó en la disminución de los índices larvarios.
Como mensaje final, Ariana Bernal dijo que “trabajemos todos juntos, tomando conciencia y sentido de responsabilidad por nuestro entorno ambiental, eliminando los residuos y focos de criaderos”.
Juan Ramírez, morador del barrio Hipódromo, visitado por las cuadrillas este sábado, resaltó que en su vecindario cuida su entorno a través de ciertas jornadas de ayuda mutua y la responsabilidad en la limpieza domiciliaria, al tiempo de valorar el trabajo de los jóvenes voluntarios.
También mencionó que mediante el esfuerzo de la gente se habría evitado la proliferación de casos graves en el barrio y que por los medios de comunicación está enterado del esfuerzo de los jóvenes paraguayos para cooperar en la solución de la problemática ambiental, al tiempo de indicar que el mayor problema en este sentido constituyen los terrenos baldíos y espacios públicos descuidados.
Estudiantes resaltan sentido patriótico del servicio
Los jóvenes becados por Itaipu realizaron un recuento positivo de la minga ambiental de la fecha y todas las jornadas que compartieron entre estudiantes de diferentes ramas, al considerar que además del esfuerzo compartido, pudieron contactar con la realidad de la patria, asociando las actividades con la cultura y la historia.
En horas de la tarde recorrieron con mucho interés el museo militar del Ministerio de Defensa Nacional y luego llegaron emocionados hasta el lugar histórico Vapor Cue. En la ocasión, pudieron escuchar las facetas más impactantes de la historia del Paraguay, el esfuerzo y sacrificio de los héroes nacionales, a través de una breve exposición a cargo de Julio Riquelme.
Mario Franco, becado de Presidente Franco dijo que “viví una jornada impresionante, uno de los días más importantes que pasé con mis compañeros, hemos luchado bastante y hoy que el último día que pasamos todos juntos y vamos estar todos unidos para ver qué podemos hacer de ahora en más”.
Consideró que la minga ambiental es una experiencia muy interesante para todos los habitantes del país y en especial para los jóvenes que están creciendo, desde el punto de vista esencial de la conciencia que hay que tener para luchar por la patria y poder salir adelante.
“Nos sentidos animados porque recibimos muchas felicitaciones por habernos preocupado por la situación que están pasando los compatriotas, porque hicimos un trabajo de voluntariado, no remunerado y creo que a partir de esto habrá mayor compromiso, porque hemos hecho bastante esfuerzo con todo el equipo que nos acompañó”, aseguró.
Por su parte, Fernando Acosta, estudiante de Derecho, dijo que “recibimos halagos y felicitaciones, lo que es una prueba de que nuestro trabajo está funcionando y la gente nos recibió con los brazos abiertos en su casa. Con los jóvenes la metodología se torna más fácil, se nota, se ve que los índices bajaron en todos los lugares y los números son palpables para la apreciación científica, estamos inclusive salvando vidas con esta campaña”, afirmó el joven universitario.